Es la herramienta clave para mover las partículas metálicas de los esmaltes semipermanentes y crear efectos tridimensionales avanzados. A diferencia de los imanes planos comunes, los imanes en forma de cubo permiten atraer el brillo desde múltiples ángulos, facilitando diseños como el efecto de "terciopelo", líneas cruzadas o degradados profundos.
